En la interpretación, muchos no entienden la diferencia entre una modalidad y una técnica, incluso las emplean de forma indistinta. La manera más sencilla de diferenciarlas es entender que una técnica es la forma o el cómo se lleva a cabo la actividad interpretativa. Por otro lado, la modalidad es el entorno físico en el que ocurren los eventos y las situaciones de una o más técnicas de interpretación. Por ejemplo: la modalidad sería la interpretación de conferencias en la que se lleva a cabo la técnica de interpretación simultánea.
Las técnicas más comunes
- Interpretación simultánea: el intérprete traduce casi al mismo tiempo que habla el orador, con equipo de cabina.
- Interpretación consecutiva: el intérprete espera a que el orador termine una parte de su discurso y después lo reproduce, a menudo con ayuda de notas.
- Interpretación susurrada (chuchotage): se interpreta en voz baja al oído de una o dos personas, sin equipo.
- Traducción a la vista: se lee un texto en un idioma y se expresa oralmente en otro.
Algunas modalidades
La modalidad describe el entorno donde se trabaja. Entre las más conocidas están la interpretación de conferencias, la judicial, la de servicios públicos o comunitaria (hospitales, escuelas, trámites) y la de negocios. En cada una se puede usar más de una técnica: en un juicio, por ejemplo, se suele combinar la consecutiva con la susurrada.
Por qué conviene distinguirlas
Diferenciar entre técnica y modalidad ayuda a contratar el servicio correcto y a entender qué formación necesita cada intérprete. Puedes seguir con ¿Qué es la interpretación? y con las ventajas de la interpretación consecutiva.
Muchas gracias, su respuesta aclaró mis dudas.
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